En octubre de 2025 Cadem mostraba a Kast cayendo (20% el 26 de octubre) y a Kaiser subiendo al tercer lugar (14%). Pero Kast mantuvo el liderazgo de la derecha con 23,93% en primera vuelta, frente al 13,94% de Kaiser, y no hay datos de transferencia que prueben el mecanismo.
El electorado nuevo, más de 6 millones de personas incorporadas con el voto obligatorio, tuvo un comportamiento marcadamente distinto. Los análisis atribuyen a estos votantes el inesperado 19,71% de Franco Parisi, concentrado en comunas vulnerables y de menor escolaridad y subrepresentado en las encuestas.
Jara ganó la primera vuelta, pero con 26,85%, apenas 2,9 puntos sobre Kast (23,93%). Las encuestas tradicionales, como Cadem (Jara 27%), se acercaron más al resultado que el 35-36% de La Cosa Nostra.
Las elecciones de 2025 son coherentes con el diagnóstico: Kast ganó con 58,17% y la derecha sumó 76 de 155 diputados. Que el ciclo 'dure bastante rato' sólo podrá evaluarse en próximas elecciones.
En la primera vuelta de 2025 compitieron las tres con votaciones relevantes: Kast 23,93%, Kaiser 13,94% y Matthei 12,47%. Que esto sea inusual a nivel mundial es una apreciación comparativa no medida.
El triunfo de Kast en 2025 prolongó la alternancia entre oficialismo y oposición en cada presidencial, y el oficialismo de Boric perdió. Atribuir el giro al voto de castigo o al fracaso de la Convención es una interpretación razonable, pero compite con otras explicaciones, como la seguridad o el voto obligatorio.