Según la encuesta La Cosa Nostra, Kaiser o Matthei, y no Kast, tenían opciones de quedar primeros entre los candidatos de derecha en la primera vuelta de 2025.
Kast obtuvo 23,93%, unos diez puntos más que Kaiser (13,94%) y Matthei (12,47%). Tras la elección Mayol reconoció que su encuesta tenía un problema de muestreo.
En la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 Kast obtuvo 23,93%, Kaiser 13,94% y Matthei 12,47%: diez puntos separaron a Kast de los otros dos, y sólo él pasó a segunda vuelta.
En la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 Kast obtuvo 23,93%, Kaiser 13,94% y Matthei 12,47%. No convergieron: Kast quedó diez puntos por encima de los otros dos.
No hubo convergencia: Kast obtuvo 23,93%, Kaiser 13,94% y Matthei 12,47%, y Kast pasó a segunda vuelta con diez puntos de ventaja sobre el siguiente candidato de derecha. Las encuestas de la semana (Cadem: 20%, 14% y 13%) ya mostraban a Kast claramente adelante.
La LCN de mediados de octubre daba a Kast 20,7%, Matthei 18,3% y Kaiser 16,7%. En la elección, Kast sacó 23,93%, unos diez puntos más que Kaiser (13,94%) y Matthei (12,47%). No hubo empate.
La medición contradecía a las demás encuestas: la Cadem del 26 de octubre daba a Kast 20%, Kaiser 14% y Matthei 13%. En la elección del 16 de noviembre Kast obtuvo 23,93%, unos diez puntos más que Kaiser (13,94%) y Matthei (12,47%). El 17 de noviembre Mayol reconoció un problema en el marco muestral.
Pasó Kast y ganó, pero por 58,17% contra 41,83%: un margen de 16 puntos, unos seis más que los diez que preveía Mayol. El escenario de Matthei no se dio.
En primera vuelta, Kast, Kaiser y Matthei sumaron 50,3% (23,93 + 13,94 + 12,47); el 19,71% de Parisi no es de derecha. En segunda vuelta Kast llegó a 58,17%, cerca del 60% anunciado, aunque con votos de centro y de Parisi.
El gobierno de Kast partió con 57% de aprobación en marzo de 2026, la desaprobación superó a la aprobación a fines de ese mes y en septiembre la aprobación cayó a 35% (Cadem). La tensión se produjo, pero las caídas se asociaron sobre todo al alza de combustibles y a los recortes, no solo a la promesa sobre seguridad.