Las políticas de seguridad y represión que adopta el gobierno de Boric, contrarias a lo que sus líderes criticaron, le van a pesar a la larga.
No tiene plazo ni un criterio de resultado: que esas políticas 'le pesen a la larga' no se puede separar de los demás factores. El gobierno de Boric terminó con 29% de evaluación positiva, pero no es posible atribuir eso a la política de seguridad.