La ciudadanía chilena demanda orden, autoridad y verticalidad tras el fracaso de la horizontalidad que siguió al estallido.
En diciembre de 2019 Mayol sostiene que no hay espacio para una reacción conservadora. Desde 2020 identifica una creciente demanda de autoridad, y desde 2021-2022 un clima que quiere cambios sin alterar el orden, que en 2025 explica el ascenso de Kast como respuesta restauradora. Señala como síntoma que la opinión sobre Carabineros pasó del repudio al apoyo.
Los datos poco posteriores confirman la lectura: el Apruebo ganó el plebiscito de octubre de 2020 con 78,28%. Después la situación cambió: el Rechazo ganó con 61,86% en septiembre de 2022.
El giro conservador se confirmó poco después: el 4 de septiembre de 2022 el Rechazo a la propuesta de la Convención ganó con 61,89%, y en 2023 el Partido Republicano dominó el Consejo Constitucional.
Kast obtuvo cerca del 7,9% en la primera vuelta de 2017, más de lo que se le atribuía. Que ese resultado se deba a una demanda de verticalidad es una interpretación que no se ha comprobado empíricamente.
Kast lideraba la encuesta Cadem de agosto de 2025 con 28,1%, frente a 26,5% de Jara. Que su liderazgo se deba a ser el único con «respuesta a la crisis» es una interpretación no contrastable con esos datos.
La confianza en Carabineros cayó al 17% durante el estallido y luego se recuperó hasta cerca del 52% según el CEP, siendo la institución que más recuperó confianza. La relación con un menor riesgo de un nuevo estallido es interpretativa.
La confianza en Carabineros cayó al 17% a fines de 2019 (CEP), en el estallido social, y la aprobación medida por Cadem llegó al 83% en 2023, la más alta desde 2015.