Que la derecha vuelva a apostar por el Rechazo es un error estratégico, porque esa misma apuesta ya le salió pésimo en el plebiscito de entrada.
La premisa es correcta: en el plebiscito del 25 de octubre de 2020 el Rechazo, la opción de la mayor parte de la derecha, obtuvo solo un 21,72%. Después, en el plebiscito de salida del 4 de septiembre de 2022, el Rechazo ganó con un 61,89%.