En octubre de 2024, tras el caso Hermosilla, la izquierda llegaba a las elecciones municipales y de gobernadores del 26 y 27 de octubre en una situación bastante mejor que la proyectada cinco o seis meses antes.
Los resultados se leyeron como un revés del oficialismo menor que lo anticipado: la oposición pasó de 87 a 130 alcaldías y ganó Santiago y Ñuñoa, mientras el oficialismo retuvo comunas como Maipú y disputó con éxito varias gobernaciones. La mejora relativa existió, pero la derecha ganó la elección municipal.