El plan de intervención en La Legua iniciado en 2001 es un fracaso empírico.
La premisa tiene apoyo parcial: la comisión investigadora de la Cámara sobre barrios críticos (2001-2015) concluyó que la intervención se concentró en infraestructura y control policial, con escasa intervención psicosocial, y consignó excesos policiales en La Legua Emergencia. Pero no existe una evaluación técnica formal de resultados que permita afirmar un 'fracaso empírico'.