Por la Constitución vigente el Congreso chileno es objetivamente irrelevante, al no poder legislar sobre gasto público y estar sometido al veto y los tiempos del Ejecutivo.
El artículo 65 de la Constitución reserva al Presidente la iniciativa exclusiva en gasto y tributos, y hay académicos que hablan de un "presidencialismo exacerbado". Pero el Congreso no es irrelevante: aprueba o rechaza las leyes, y dos días antes (9 de noviembre de 2021) la Cámara había aprobado una acusación constitucional contra Piñera.