A fines de octubre de 2026, Reuters/Ipsos daba a Trump una aprobación de 31-32%, la más baja de su mandato, y una ventaja demócrata de 11-12 puntos en la intención de voto legislativa. Otras encuestas y promedios mostraban aprobaciones de 33% a 39%.
En la primera vuelta del 4 de octubre de 2026 Flávio Bolsonaro obtuvo cerca de 47% y Lula 45%. El mayor de los demás fue Augusto Cury con 2,89%, no 2,4%. Entre vueltas Lula sumó unos 10,4 millones de votos, mientras subía la participación y caían los blancos y nulos, pero no hay datos que demuestren votantes de Bolsonaro que cambiaran de voto.
Lula ganó la segunda vuelta del 25 de octubre de 2026 con 51,79%, muy por encima del 14,81% de la federación del PT en la Cámara. Sin embargo, la federación del PT ganó 7 escaños (88), PSOL-REDE y PSB sumaron uno cada uno y el PT mantuvo sus senadores. Un resultado modesto, no una derrota.
Flávio Bolsonaro salió de Brasil la noche del 26 de octubre de 2026 por Argentina y llegó a Miami el 28, tras una orden de entregar su pasaporte. El nuevo mandato de Lula comienza en enero de 2027, así que la predicción sigue abierta.
En las elecciones parlamentarias anticipadas del 25 de octubre de 2026, la Lista de Estudiantes obtuvo cerca de 52,6% frente al 39,2% de la coalición de Vučić, que reconoció la derrota.
Parisi obtuvo un sorpresivo 19,71% en 2025 y quedó tercero, apoyado en los nuevos votantes obligados. La próxima presidencial será en noviembre de 2029.
Kast llamó a Lula para felicitarlo y anunció que asistirá a su asunción. El reconocimiento explícito del resultado, mientras Flávio Bolsonaro lo impugnaba y Trump hablaba de fraude, lo formuló el subsecretario general de Gobierno, Gonzalo Arenas, y no el canciller.