En la elección brasileña de 2026 no había terceros candidatos con caudal relevante (el mayor tenía alrededor de 2,4%), por lo que Lula tuvo que ganar votos de Bolsonaro, de blancos y nulos y de quienes no habían votado para remontar.
En la primera vuelta del 4 de octubre de 2026 Flávio Bolsonaro obtuvo cerca de 47% y Lula 45%. El mayor de los demás fue Augusto Cury con 2,89%, no 2,4%. Entre vueltas Lula sumó unos 10,4 millones de votos, mientras subía la participación y caían los blancos y nulos, pero no hay datos que demuestren votantes de Bolsonaro que cambiaran de voto.