La crisis de legitimidad se expresa ahora en las urnas, como estallidos electorales y figuras disruptivas en cada sector.
Mayol sostiene repetidamente que los impugnadores sin estructura (Parisi, Kaiser, Milei) son formas electorales del estallido y que las crisis de legitimidad producen dobles disruptivos en cada sector. En 2025 describe a Kaiser como un estallido de arriba hacia abajo y la primera vuelta de noviembre como un símil electoral del estallido. Estas afirmaciones son discutidas o no verificables.
La relación causal entre la crisis del país y la aparición de candidaturas de figuras ajenas a la carrera política no está medida de forma que permita contrastarla.
Es una interpretación del voto. Las encuestas del CEP mostraban la delincuencia como la principal preocupación ciudadana durante 2024-2025, y la derrota de los partidos tradicionales también admite lecturas de rechazo a la política; ningún estudio contrastó ambas explicaciones.
Varios análisis interpretaron el voto por Milei en 2023 como canalización del hartazgo con la clase política ('voto bronca'), pero otros, basados en encuestas a sus votantes, matizan que el enojo apuntaba a los políticos y no al sistema. La lectura de 'estallido social' es una interpretación.