En Chile, a diferencia de los países parlamentarios, el candidato presidencial no es el jefe del partido, y esa separación entre coalición, partidos y candidato complicó a Jara y le quitó poder.
Cuando tú vas a países parlamentarios, el candidato es el jefe del partido, es el jefe del gobierno o de la oposición, es el jefe de la bancada en el Congreso. Por tanto, es la persona que toma todas las decisiones. Pero aquí no pasa eso. Aquí está la coalición, están los partidos y está por otro lado el candidato. Entonces, obviamente, eso a Jara la complicó mucho y le ha quitado poder.
Durante la campaña hubo varios choques entre la directiva del PC y la candidatura de Jara, como las críticas de Lautaro Carmona a Mario Marcel en agosto de 2025, que tensionaron el comando. Tras la derrota, la prensa describió al PC como 'la principal piedra en el zapato' de Jara.
Jara no logró atraer al centro en la segunda vuelta: perdió el 14 de diciembre de 2025 con 41,4% contra 58,6% de Kast, y la mayoría de los votantes de Matthei, Kaiser y buena parte de los de Parisi se fueron con Kast. El PC mantuvo tensiones con ella, pero no hay evidencia de que eso le impidiera moverse al centro.
Hubo tensiones documentadas entre Jara y la directiva del PC (por ejemplo, las críticas de Lautaro Carmona a Mario Marcel en agosto de 2025) y su comando se quejó del protagonismo de Boric en la campaña. Pero no hay evidencia de que el PC o el presidente estuvieran 'en su contra': ambos la apoyaron formalmente.
Hubo tensiones reales entre la campaña de Jara y la dirección del PC, como el choque de Lautaro Carmona con el comando en agosto de 2025 y el debate sobre suspender su militancia. Pero en noviembre Carmona dijo que respetaría la decisión de Jara, por lo que hablar de una dirección hostil es exagerado.
El gobierno de Kast (2026–2030) está en curso. Las primeras señales van en esa línea: su aprobación en Cadem bajó de 57% en marzo de 2026 a 36% en mayo y a 32% en octubre. Pero la predicción sólo se puede evaluar al terminar el período.
En las semanas siguientes se extendió una ola de protestas juveniles ('Generación Z'): tras Nepal (8–13 de septiembre, renuncia del primer ministro) vinieron Madagascar (25 de septiembre–14 de octubre, caída del presidente), Marruecos, Perú, Paraguay, Timor Oriental y otros países. Los medios la describieron como una ola global que derribó gobiernos en 2025.
Jara ganó la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 con 26,85%, y en la segunda vuelta del 14 de diciembre perdió ante Kast, que obtuvo 58,61% frente a 41,39%. En primera vuelta, los tres candidatos de derecha (Kast, Kaiser y Matthei) sumaron cerca del 50%.
La condición nunca se cumplió: Matthei no se acercó a Kast y terminó quinta en la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 (alrededor de 12,5–13,7%), contra 23,9% de Kast. Una predicción condicionada a un escenario que no ocurrió no se puede evaluar.
En septiembre de 2025 Kast perdió terreno en algunas encuestas (Cadem 21/9: Jara 26%, Kast 24%), pero no hay evidencia que atribuya esa baja al peso del tema económico. Además, Kast terminó ganando la presidencia con 58,61%.
La baja de Kast en septiembre de 2025 está documentada en las encuestas (Cadem y Criteria muestran a Matthei acortando distancia en esas semanas). Que la causa fuera su intento de controlar la derecha es una interpretación sin evidencia directa.
Que haya muchos votantes de centro sin representación partidaria se condice con el 19,71% de Franco Parisi (PDG) en la primera vuelta de 2025, fuera de los bloques tradicionales. Pero que el centro 'no exista' en el sistema de partidos es una exageración: Demócratas, Amarillos y la DC siguen existiendo, aunque débiles.