Las elecciones las decide un electorado de centro sin anclaje ideológico ni representación partidaria, que transita de una opción a otra.
Mayol sostiene repetidamente que las presidenciales se ganan en el centro y que la derecha sólo gana con votos que no son de derecha. Hasta 2021 describe ese centro como apolítico y en busca de tranquilidad; desde 2023 lo presenta como un bloque flotante y disruptivo, sin representación en los partidos, que pasó de Boric a los republicanos, luego a Matthei y a Kaiser. Casi todos estos diagnósticos son discutidos o no verificables.
La primera vuelta del 21 de noviembre de 2021 mostró un voto repartido (Kast 27,9%, Boric 25,8%, Parisi 12,8%, Sichel 12,8%, Provoste 11,6%), y la segunda se definió por la captura de votantes de centro. La división en 'tres tercios' es una lectura discutible de esos resultados.
Los vaivenes están documentados: Boric ganó en 2021 con 55,9%, y en 2023 el electorado rechazó el texto del Consejo, dominado por republicanos, con 55,8%. Atribuirlos a un electorado sin ideología es una interpretación discutida.
Es una regla general que no se comprobó. En 2025 ganó Kast, candidato de la derecha dura, con 58,17%, lo que se puede leer como captura del centro o como un contraejemplo.
Formulación demasiado vaga para resolverse. Como referencia, Franco Parisi, candidato sin coalición tradicional, quedó tercero con 19,71% en la primera vuelta, y Kast ganó la segunda vuelta con 58,17%.
Tesis general sobre cómo se ganan las elecciones, sin un indicador concreto a la fecha del video. En diciembre de 2025 Kast, un candidato de derecha dura, ganó con 58%.
Piñera ganó en 2010 y 2017 con apoyos más allá del electorado de derecha. Más tarde, en la segunda vuelta del 14 de diciembre de 2025, Kast obtuvo el 58,2%, muy por encima de la suma de la derecha en primera vuelta (cerca del 50%). La idea de un techo es una interpretación discutible.
No se encontró una medición del electorado de centro a julio de 2025. Después, Parisi obtuvo 19,71% en primera vuelta y Kast ganó la segunda con 58,17%, lo que es coherente con un traspaso del centro a la derecha, aunque no lo demuestra.
Que haya muchos votantes de centro sin representación partidaria se condice con el 19,71% de Franco Parisi (PDG) en la primera vuelta de 2025, fuera de los bloques tradicionales. Pero que el centro 'no exista' en el sistema de partidos es una exageración: Demócratas, Amarillos y la DC siguen existiendo, aunque débiles.
Se refiere a cruces de su propia encuesta. Como dato posterior, Kast ganó la segunda vuelta con 58,17%, muy por encima de la suma de Kast, Kaiser y Matthei en primera vuelta (alrededor de 50%).