Los ataques personales de Sichel contra Boric eran electoralmente correctos, porque la fortaleza de Boric está en las variables personales, y fue un error abandonarlos.
Sichel cuestionó la experiencia de Boric a inicios de septiembre de 2021 y en el debate de ese mes evitó atacarlo directamente, pero en octubre retomó enfrentamientos duros con él. Que la fortaleza de Boric estuviera en sus 'variables personales' no se puede verificar.
Entonces lo que había hecho Sichel de decirle de todo y desde que no era padre hasta que no era esto y no era lo otro y no había terminado la carrera y no había trabajado nunca, en fin, todo eso estaba bien, era incómodo, era desagradable, planteaba una discusión un poquito ominosa, pero en términos electorales, en la batalla electoral, que una cosa siempre terrible, estaba en lo correcto, sin embargo recibió críticas del lado de la derecha, de lado y lado, y él se bajó de esa hipótesis y en el debate no hizo esa crítica.
La primera vuelta del 21 de noviembre de 2021 mostró un voto repartido (Kast 27,9%, Boric 25,8%, Parisi 12,8%, Sichel 12,8%, Provoste 11,6%), y la segunda se definió por la captura de votantes de centro. La división en 'tres tercios' es una lectura discutible de esos resultados.
En septiembre de 2021 Boric lideraba todas las mediciones Cadem (23–25%, frente a 17% de Sichel) y ganaba todos los escenarios de segunda vuelta. Después Kast lo superó en algunas encuestas de noviembre, pero Boric ganó la elección en diciembre.