El centro se puede leer fundamentalmente como una, como un fenómeno más bien apolítico, es decir, cuando hablamos de centro hablamos fundamentalmente de gente que quiere tranquilidad, que quiere predictibilidad de la vida social.
La primera vuelta del 21 de noviembre de 2021 mostró un voto repartido (Kast 27,9%, Boric 25,8%, Parisi 12,8%, Sichel 12,8%, Provoste 11,6%), y la segunda se definió por la captura de votantes de centro. La división en 'tres tercios' es una lectura discutible de esos resultados.
Los vaivenes están documentados: Boric ganó en 2021 con 55,9%, y en 2023 el electorado rechazó el texto del Consejo, dominado por republicanos, con 55,8%. Atribuirlos a un electorado sin ideología es una interpretación discutida.
Es una regla general que no se comprobó. En 2025 ganó Kast, candidato de la derecha dura, con 58,17%, lo que se puede leer como captura del centro o como un contraejemplo.
La primera vuelta del 21 de noviembre de 2021 mostró un voto repartido (Kast 27,9%, Boric 25,8%, Parisi 12,8%, Sichel 12,8%, Provoste 11,6%), y la segunda se definió por la captura de votantes de centro. La división en 'tres tercios' es una lectura discutible de esos resultados.
En septiembre de 2021 Boric lideraba todas las mediciones Cadem (23–25%, frente a 17% de Sichel) y ganaba todos los escenarios de segunda vuelta. Después Kast lo superó en algunas encuestas de noviembre, pero Boric ganó la elección en diciembre.
Sichel cuestionó la experiencia de Boric a inicios de septiembre de 2021 y en el debate de ese mes evitó atacarlo directamente, pero en octubre retomó enfrentamientos duros con él. Que la fortaleza de Boric estuviera en sus 'variables personales' no se puede verificar.