En 2017 Chile ya vivía una expansión solar acelerada: la capacidad fotovoltaica conectada llegó a 1,82 GW a fines de 2017, frente a 11 MW en marzo de 2014. El potencial seguía lejos de explotarse, pero decir que no se aprovechaba era en parte inexacto ya en esa fecha.
Las exportaciones chilenas siguen concentradas en materias primas: la minería representaba 57% de las exportaciones en 2012, con el cobre como principal producto. La afirmación de que no hubo ningún proceso de modernización es más discutible.
El cobre tenía precios altos en 2023, pero el litio, que había rozado los US$70.000 por tonelada a fines de 2022, cayó con fuerza durante 2023, y el valor exportado bajó aunque la producción subió. Por eso la 'doble bonanza' sólo se sostenía a comienzos de ese año.
Según el USGS, el precio medio del carbonato de litio de grado batería llegó a unos 71.100 dólares por tonelada en 2022, frente a 14.200 en 2021 y 41.300 en 2023. Que Chile no estuviera preparado para aprovecharlo es una valoración que no se evaluó.
Hanushek y Woessmann sostienen que las habilidades cognitivas medidas en pruebas como PISA explican buena parte de las diferencias de crecimiento entre países, pero otros economistas cuestionan su modelo. Que la inversión en minería y energía no baste para el desarrollo es un debate abierto.
La Ley 21.073 (2018) permitió la primera elección directa de gobernadores regionales en 2021, transfiriendo algo de poder político a las regiones; pero el gobierno central conserva la mayoría de las competencias y del presupuesto, y no hubo un fortalecimiento general del Estado como el propuesto.
Chile ratificó los convenios 87 y 98 de la OIT, vigentes desde 1999. Pero la aplicación de esos convenios requiere legislación interna y análisis académicos señalan que el modelo chileno de negociación colectiva seguía alejado de los estándares de la OIT, por lo que la idea de que "bastaba" con aplicarlos es discutible.
La pobreza cayó de forma muy marcada (de unos 9 millones de personas en 1990 a 1,6 millones en 2017, según la Casen), mientras la desigualdad siguió alta (Gini de 0,48-0,53 en mediciones Casen recientes). Que el modelo se haya "basado en la idea del chorreo" es una caracterización interpretativa.
Las exportaciones chilenas siguen concentradas en materias primas: la minería representaba 57% de las exportaciones en 2012, con el cobre como principal producto. La afirmación de que no hubo ningún proceso de modernización es más discutible.