En la última década el voto de izquierda se ha feminizado y el de derecha masculinizado, al revés que antes, y eso se consolidó tras Trump.
Hay evidencia de una brecha de género, pero concentrada en los jóvenes: en la elección de 2021 las mujeres menores de 30 apoyaron mucho más a Boric y en el plebiscito de 2023 el 70% de las mujeres menores de 34 votó En contra. Entre adultos y mayores la diferencia fue pequeña.