Hay evidencia de una brecha de género, pero concentrada en los jóvenes: en la elección de 2021 las mujeres menores de 30 apoyaron mucho más a Boric y en el plebiscito de 2023 el 70% de las mujeres menores de 34 votó En contra. Entre adultos y mayores la diferencia fue pequeña.
Hace rato, hace rato, que en este último ciclo de los últimos diez años, hace rato que el voto de izquierda está feminizado, y el voto, y eso después de Trump, se consolidó muy fuerte, y el voto de derecha está masculinizado, que recordemos que era al revés.
(provisional) Existe literatura sobre una brecha de género electoral en Chile, con mayor voto conservador femenino en el siglo XX, pero no encontré una fuente consultada que respalde la inversión con Bachelet ni el aumento del voto masculino de derecha desde Trump.
La brecha de género está documentada en Chile: en 2021 Boric ganó entre las mujeres jóvenes, y Kast sacó más votos de hombres que de mujeres en todos los tramos de edad (Decide Chile-Unholster). No se ha demostrado que la causa sea el debate del aborto o la irrupción de Trump.
Los estudios confirman que la brecha de género histórica favorecía a la derecha y se redujo con el tiempo, y en 2021 Boric obtuvo mejores resultados entre mujeres jóvenes; no hay evidencia sólida que atribuya el cambio específicamente a los beneficios sociales y las leyes de aborto.
Boric fue uno de los firmantes e impulsores del acuerdo del 15 de noviembre de 2019 que abrió el proceso constituyente, y ganó la presidencia en 2021. Que ese liderazgo explique su triunfo es una interpretación entre varias.
El plebiscito del 17 de diciembre de 2023 terminó con 55,76% En contra y 44,24% A favor, prácticamente el escenario de alrededor del 55% en contra que se planteaba.
El En contra no creció tras la llegada de Bachelet a la campaña: la ventaja se estrechó respecto de las encuestas de comienzos de noviembre (Cadem 50 a 32) y el resultado final fue 55,76% a 44,24%.