El dato más cercano es el plebiscito de entrada del 25 de octubre de 2020: el Rechazo a una nueva constitución sacó un 21,72%, algo por encima del rango que da. No se contrastó con una encuesta de septiembre de 2022.
Es una lectura sociológica difícil de medir. Lo que vino después concuerda con ella: el segundo proceso, pactado entre partidos, terminó con el triunfo del En contra (55,76%) el 17 de diciembre de 2023, y el gobierno dio por cerrado el proceso constituyente.
El segundo proceso, con un Consejo Constitucional electo y una comisión de expertos, sí fracasó, pero no salió una constitución: su propuesta fue rechazada con un 55,76% en el plebiscito del 17 de diciembre de 2023.
La Convención electa en 2021 quedó con una amplia mayoría de independientes y de izquierda, y la derecha no llegó a un tercio (unos 31 escaños). Que ese resultado fuera sobre todo un voto contra los conocidos es una interpretación posible, no un hecho establecido.
(provisional) La aprobación de Boric cayó por debajo del 30% a comienzos de 2023 y subió a cerca del 35% al cumplir un año de gobierno, lo que encaja con un daño persistente. Falta la cifra de septiembre de 2022, y el daño a la «autoridad» es cualitativo.
Es cierto que la izquierda y los independientes tenían una amplia mayoría y la derecha menos de un tercio. Que esa holgura causara los problemas internos y la derrota es una interpretación discutida.