Con el estallido, la ciudadanía declaró impertinente a toda la élite política chilena.
En la CEP posterior al 18-O, la confianza en los partidos cayó a 2%, en el Congreso a 3% y en el gobierno a 5%, y Piñera tuvo 6% de aprobación.
Es un juicio interpretativo sobre la legitimidad de la clase política, sin un indicador concreto con el que contrastarlo.
Un diagnóstico se juzga con lo que se sabía en la fecha del video.
Todas las afirmaciones de este video →el problema es que tampoco ahora tiene derecho a hacer política la izquierda es decir, la clase política se queda sin herramientas esa es la situación y por eso el escenario va a ser sumamente difícil
Parte de la tesis recurrente La crisis de legitimidad del sistema político chileno es estructural y persistirá más allá de cada gobierno.
En la CEP posterior al 18-O, la confianza en los partidos cayó a 2%, en el Congreso a 3% y en el gobierno a 5%, y Piñera tuvo 6% de aprobación.
Caracterización interpretativa de la transición, sin un indicador concreto con el que contrastarla.
Es un juicio de valor sobre la respuesta del sistema político al estallido, sin una premisa factual concreta que verificar.
En octubre de 2021 la Convención Constitucional estaba en funciones, y el fin de la transición era una interpretación debatida. Después la propuesta de 2022 y la de 2023 (55,76% En contra) fueron rechazadas, y sigue vigente la Constitución de 1980 reformada.
En la primera vuelta de noviembre de 2021, por primera vez desde 1990, ninguna de las dos coaliciones que dominaron la transición llegó a la segunda vuelta, y Boric ganó el balotaje de diciembre de 2021 por más de 10 puntos.
(provisional) Mayol alude a mediciones propias. La CEP de 2023 mostraba confianza de 3% en partidos y 8% en el Congreso, niveles muy bajos pero similares a los registrados tras el estallido, por lo que no está claro que fuera "peor que 2019".
Es una lectura sociológica difícil de medir. Lo que vino después concuerda con ella: el segundo proceso, pactado entre partidos, terminó con el triunfo del En contra (55,76%) el 17 de diciembre de 2023, y el gobierno dio por cerrado el proceso constituyente.
El segundo proceso, con un Consejo Constitucional electo y una comisión de expertos, sí fracasó, pero no salió una constitución: su propuesta fue rechazada con un 55,76% en el plebiscito del 17 de diciembre de 2023.
No se fija qué hecho mostraría que los empresarios «descubrieron» que el Rechazo les perjudicó, así que no hay forma de comprobarlo.
La Convención electa en 2021 quedó con una amplia mayoría de independientes y de izquierda, y la derecha no llegó a un tercio (unos 31 escaños). Que ese resultado fuera sobre todo un voto contra los conocidos es una interpretación posible, no un hecho establecido.
El dato más cercano es el plebiscito de entrada del 25 de octubre de 2020: el Rechazo a una nueva constitución sacó un 21,72%, algo por encima del rango que da. No se contrastó con una encuesta de septiembre de 2022.
(provisional) La aprobación de Boric cayó por debajo del 30% a comienzos de 2023 y subió a cerca del 35% al cumplir un año de gobierno, lo que encaja con un daño persistente. Falta la cifra de septiembre de 2022, y el daño a la «autoridad» es cualitativo.
Es cierto que la izquierda y los independientes tenían una amplia mayoría y la derecha menos de un tercio. Que esa holgura causara los problemas internos y la derrota es una interpretación discutida.
(provisional) Se basa en una investigación propia de Mayol que no se ubicó publicada; no hay datos para contrastar la correlación.