Jeannette Jara conectó con el electorado porque, viniendo de un partido de calle, hizo en el gobierno un gesto muy valorado por los chilenos: construir acuerdos.
Jara ganó la primaria oficialista del 29 de junio de 2025 con alrededor de 60% y venía de ser la ministra del Trabajo clave en el acuerdo que permitió aprobar la reforma de pensiones en enero de 2025. Que ese gesto explique su conexión con el electorado es una interpretación plausible, pero no fue medida.
Y en cambio, Janet Jara vino a representar más bien este voto que dice, sabes qué, ella no solamente tiene el tema testimonial, sino que además ella viene desde, entre comillas, de un partido que está en la calle, pero ella al entrar al gobierno hizo un gesto que para los chilenos es muy valioso, que es la construcción de acuerdos.
No hubo señales de que el anticomunismo se debilitara: Kast ganó la segunda vuelta del 14 de diciembre de 2025 con 58,6% frente a la candidata comunista. Los análisis posteriores discrepan sobre cuánto pesó la militancia de Jara (su propio equipo dijo que pesó más ser oficialista que ser comunista), pero varios columnistas la describieron como un lastre.
Durante la campaña hubo varios choques entre la directiva del PC y la candidatura de Jara, como las críticas de Lautaro Carmona a Mario Marcel en agosto de 2025, que tensionaron el comando. Tras la derrota, la prensa describió al PC como 'la principal piedra en el zapato' de Jara.