Y puede ser que efectivamente el Partido Comunista viva un poco el proceso de la UDI con el inconveniente de que luego de ser un partido muy grande, como hemos visto, la marca se desgastó rápido y no ha podido volver a reverdecer la URELE ni electoralmente ni políticamente.
Jara ganó la primaria oficialista del 29 de junio de 2025 con alrededor de 60% y venía de ser la ministra del Trabajo clave en el acuerdo que permitió aprobar la reforma de pensiones en enero de 2025. Que ese gesto explique su conexión con el electorado es una interpretación plausible, pero no fue medida.
No hubo señales de que el anticomunismo se debilitara: Kast ganó la segunda vuelta del 14 de diciembre de 2025 con 58,6% frente a la candidata comunista. Los análisis posteriores discrepan sobre cuánto pesó la militancia de Jara (su propio equipo dijo que pesó más ser oficialista que ser comunista), pero varios columnistas la describieron como un lastre.
Durante la campaña hubo varios choques entre la directiva del PC y la candidatura de Jara, como las críticas de Lautaro Carmona a Mario Marcel en agosto de 2025, que tensionaron el comando. Tras la derrota, la prensa describió al PC como 'la principal piedra en el zapato' de Jara.