Según la Casen 2022, los subsidios monetarios fueron unos $67.770 de un ingreso monetario promedio de $1.304.304 por hogar, alrededor del 5% (eran 2,9% en 2017), aunque pesan mucho más en el decil más pobre. No hay evidencia de que esto impida la inversión en carreteras.
Hoy en día, el ingreso de los hogares en Chile es un porcentaje muy alto, son solo bonos. Y hoy en día, el Estado no puede hacer muchas políticas públicas, ni construir carreteras, ni muchas cosas, porque tiene que pagar muchos bonos.
Antes de la pandemia la deuda bruta del Gobierno Central era baja (28,3% del PIB en 2019) y la de los hogares estaba en máximos históricos (alrededor del 75% del ingreso disponible a fines de 2019). La sostenibilidad es un juicio, pero el contraste descrito es correcto.
(provisional) La cifra (80% de los hogares no llega a fin de mes según la Encuesta de Presupuestos Familiares) no se pudo contrastar con la publicación del INE en esta evaluación.
Los datos de la Casen 2022 respaldan que el mercado laboral no explicaba la baja de la pobreza: los ingresos del trabajo y el ingreso autónomo cayeron en términos reales entre 2017 y 2022, sobre todo en el primer decil. La Casen 2024 (publicada en enero de 2026), con una metodología más exigente, situó la pobreza en 17,3%. Lo de la capacitación, la productividad y la educación no se verificó con un indicador concreto.
Las transferencias sí explican buena parte de la baja de la pobreza en la Casen 2022 (lo reconoció el propio ministro Jackson), pero el PNUD atribuye 1,1 de los 2 puntos de caída frente a 2017 a la reducción del tamaño de los hogares. Además, los retiros de las AFP y el IFE se pagaron en 2020-2021, antes del período de la encuesta (noviembre de 2022 a febrero de 2023), por lo que no explican directamente esos ingresos.
Según la Casen 2022, el ingreso autónomo promedio de los hogares bajó de $1.269.620 en 2017 a $1.236.534 en 2022 (pesos de noviembre de 2022), una caída real de alrededor de 2,6%; en el primer decil la caída fue cercana al 52%.
Es una lectura interpretativa del estallido de 2019. Los datos electorales posteriores admiten varias lecturas: el Apruebo ganó con 78,28% en octubre de 2020, pero el Rechazo se impuso con 61,86% en septiembre de 2022.
Kaiser terminó cuarto en la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 con 13,94%, por delante de Matthei (12,46%) pero lejos de pasar a segunda vuelta: avanzó bastante, pero no ganó.
Kast obtuvo cerca del 7,9% en la primera vuelta de 2017, más de lo que se le atribuía. Que ese resultado se deba a una demanda de verticalidad es una interpretación que no se ha comprobado empíricamente.
Kast fue el candidato más votado de la derecha en la primera vuelta (23,92%) y ganó la segunda vuelta del 14 de diciembre de 2025 con 58,17% frente a Jeannette Jara.
La condición no se cumplió: Bachelet descartó postular el 5 de marzo de 2025 y la candidata de la izquierda fue Jeannette Jara. La derecha no se volcó a Kaiser, y quien ganó fue Kast (58,17% en segunda vuelta).
Hay analistas que coinciden en que el "voto evangélico" no actúa como un bloque (CIPER lo llama "categoría ficticia"), pero otros análisis señalan que este electorado se inclina mayoritariamente por Kast. No se encontró ningún estudio que respalde la cifra del 3%.