El electorado de la izquierda y la centroizquierda está en su punto más bajo en décadas.
Desde 2023 Mayol sostiene que la suma de izquierda y centroizquierda viene cayendo, y que el voto joven no le alcanza para ganar. Tras la primera vuelta de noviembre de 2025 subraya que esa votación es la más baja en décadas. Estos diagnósticos se califican mayoritariamente como correctos.
En la elección de consejeros de mayo de 2023, Unidad para Chile obtuvo 27,73% (frente al 24,83% que la misma fuente asigna a la izquierda en 2021) y Todo por Chile 8,68%. Pero la comparación es engañosa, porque el PS pasó de la lista de centroizquierda en 2021 a Unidad para Chile en 2023, de modo que el "crecimiento de la izquierda" se explica en parte por cambios de composición.
En la Cadem de febrero de 2025, Kaiser (13%) y Bachelet (12%) estaban prácticamente empatados en primera vuelta, y ningún nombre de izquierda superaba ese nivel. En diciembre de 2025 la izquierda perdió la segunda vuelta por 41,83% contra 58,17%.
La izquierda perdió la presidencia (Jara 41,8% en segunda vuelta) y escaños en la Cámara, pero que el conflicto interno de la derecha sea la causa es una interpretación sin evidencia directa.
Según Libertad y Desarrollo, la suma de los candidatos de izquierda (Jara, ME-O y Artés) en la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 fue su peor resultado presidencial desde al menos el retorno a la democracia; Jara obtuvo 26,85%.
Según Libertad y Desarrollo, las candidaturas de izquierda sumadas tuvieron en la primera vuelta de 2025 su peor resultado presidencial desde al menos el retorno a la democracia; la UDD señaló que el 26,85% de Jara fue el peor resultado de un candidato de izquierda desde Allende en 1952.