Los detonantes de los estallidos son mínimos: el alza de 30 pesos en el Metro de Santiago en 2019 equivalía al 0,5% del pasaje, y la de Brasil en tiempos de Dilma Rousseff al 0,7%.
El alza de octubre de 2019 llevó el pasaje del Metro en hora punta de 800 a 830 pesos, un 3,75%. La de São Paulo en 2013 fue de 20 centavos de real sobre 3 reales, cerca de un 6,7%. La idea de que el detonante es menor que la crisis de fondo es razonable, pero las cifras están equivocadas por un orden de magnitud. El impuesto a WhatsApp del Líbano, que también menciona, fue de 2019 y no de 2010-2011.