Es una regla general que no se comprobó. En 2025 ganó Kast, candidato de la derecha dura, con 58,17%, lo que se puede leer como captura del centro o como un contraejemplo.
La primera vuelta del 21 de noviembre de 2021 mostró un voto repartido (Kast 27,9%, Boric 25,8%, Parisi 12,8%, Sichel 12,8%, Provoste 11,6%), y la segunda se definió por la captura de votantes de centro. La división en 'tres tercios' es una lectura discutible de esos resultados.
Los vaivenes están documentados: Boric ganó en 2021 con 55,9%, y en 2023 el electorado rechazó el texto del Consejo, dominado por republicanos, con 55,8%. Atribuirlos a un electorado sin ideología es una interpretación discutida.
Es una lectura interpretativa del estallido de 2019. Los datos electorales posteriores admiten varias lecturas: el Apruebo ganó con 78,28% en octubre de 2020, pero el Rechazo se impuso con 61,86% en septiembre de 2022.
Kaiser terminó cuarto en la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 con 13,94%, por delante de Matthei (12,46%) pero lejos de pasar a segunda vuelta: avanzó bastante, pero no ganó.
Kast obtuvo cerca del 7,9% en la primera vuelta de 2017, más de lo que se le atribuía. Que ese resultado se deba a una demanda de verticalidad es una interpretación que no se ha comprobado empíricamente.
Kast fue el candidato más votado de la derecha en la primera vuelta (23,92%) y ganó la segunda vuelta del 14 de diciembre de 2025 con 58,17% frente a Jeannette Jara.
La condición no se cumplió: Bachelet descartó postular el 5 de marzo de 2025 y la candidata de la izquierda fue Jeannette Jara. La derecha no se volcó a Kaiser, y quien ganó fue Kast (58,17% en segunda vuelta).
Hay analistas que coinciden en que el "voto evangélico" no actúa como un bloque (CIPER lo llama "categoría ficticia"), pero otros análisis señalan que este electorado se inclina mayoritariamente por Kast. No se encontró ningún estudio que respalde la cifra del 3%.