Evelyn Matthei no puede ganar la presidencia porque sus atributos de personalidad no cuadran con la estructura presidencial.
Matthei quedó quinta en la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 con 12,46% y no pasó a segunda vuelta.
Kast ganó la presidencia: obtuvo 23,9% en la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025, frente a cerca del 12,5% de Matthei, y venció a Jara en la segunda vuelta del 14 de diciembre con 58,6%.
Todas las afirmaciones de este video →Cast tiene muchas más posibilidades.
Parte de la tesis recurrente Evelyn Matthei no llegará a la presidencia porque la centroderecha pierde cuando disputa el terreno de la ultraderecha y abandona el centro.
Matthei quedó quinta en la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 con 12,46% y no pasó a segunda vuelta.
En la elección de consejeros del 7 de mayo de 2023 el Partido Republicano obtuvo 34,34% y 23 escaños, frente a 20,42% y 11 escaños de Chile Seguro (UDI-RN-Evópoli). El desplazamiento de votos hacia Kast es un hecho; que la causa haya sido la "mínima adaptación" de la UDI es una interpretación.
No hay datos de transferencia de votos de Matthei atribuibles a su apoyo al A favor.
Juicio estratégico general sobre candidatos moderados frente a radicalizados; no tiene una premisa comprobable concreta.
Matthei fue la candidata mejor evaluada desde 2023, pero durante 2025 Kast la superó y Kaiser subió (Cadem, octubre de 2025: Kast 22%, Matthei 14%, Kaiser 12%). Terminó quinta en la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025, con 12,47%.
Matthei sí lideraba en marzo-abril de 2024: Cadem le daba unos 21% en marzo y 25% en abril, frente al 12% de Kast. Que lidere 'porque no tiene rivales' y no por su estatura es una interpretación que no se puede verificar.
Los datos de la Casen 2022 respaldan que el mercado laboral no explicaba la baja de la pobreza: los ingresos del trabajo y el ingreso autónomo cayeron en términos reales entre 2017 y 2022, sobre todo en el primer decil. La Casen 2024 (publicada en enero de 2026), con una metodología más exigente, situó la pobreza en 17,3%. Lo de la capacitación, la productividad y la educación no se verificó con un indicador concreto.
Las transferencias sí explican buena parte de la baja de la pobreza en la Casen 2022 (lo reconoció el propio ministro Jackson), pero el PNUD atribuye 1,1 de los 2 puntos de caída frente a 2017 a la reducción del tamaño de los hogares. Además, los retiros de las AFP y el IFE se pagaron en 2020-2021, antes del período de la encuesta (noviembre de 2022 a febrero de 2023), por lo que no explican directamente esos ingresos.
Según la Casen 2022, el ingreso autónomo promedio de los hogares bajó de $1.269.620 en 2017 a $1.236.534 en 2022 (pesos de noviembre de 2022), una caída real de alrededor de 2,6%; en el primer decil la caída fue cercana al 52%.
No se encontró la fuente del dato de que 79 de los 100 percentiles gastan más de lo que ingresan; la Casen no mide el gasto de los hogares.
En 2023 la inflación y las tasas de interés estaban muy por encima de las de 2019. Pero el Banco Central informó que la deuda de los hogares bajó levemente durante 2023 (48,8% del PIB al cierre del año); no se encontraron datos que muestren que había vuelto exactamente al nivel previo a la pandemia, cuando llegó a un máximo de alrededor de 75% del ingreso disponible.
La Casen siguió siendo bienal: después de la de 2022 vino la Casen 2024, levantada entre noviembre de 2024 y febrero de 2025 y publicada en enero de 2026.
La premisa es en parte cierta: la baja de la pobreza en la Casen 2022 se debió en gran medida a subsidios y transferencias, y no a mejores ingresos laborales, como reconoció el ministro Jackson. Pero parte de esas transferencias (como la PGU y los apoyos de 2022) fueron políticas del propio gobierno, de modo que no era un logro del todo ajeno.
Es una recomendación general sobre el ejercicio del poder presidencial; no hay una decisión concreta cuya adopción se pueda evaluar.