El caso Hermosilla se mantuvo encapsulado porque los casos financieros son difíciles de traducir en una imagen clara, y la ciudadanía culpa al sistema en general y no al caso concreto.
En marzo de 2024 el caso Hermosilla aún no había desatado una crisis política mayor, pero en los meses siguientes escaló: Hermosilla quedó en prisión preventiva en agosto de 2024 y surgieron aristas que alcanzaron a exministros y al Poder Judicial. No hay evidencia específica que confirme o descarte el mecanismo propuesto (la dificultad de 'traducir en una foto' los casos financieros).