CausalConstitución y proceso constituyenteDiscutida
La Convención Constitucional fracasó porque, en vez de trabajar sin contingencia como exige un proceso constituyente, sus miembros vivían en la contingencia diaria construyendo sus plataformas electorales.
La propuesta de la Convención fue rechazada el 4 de septiembre de 2022 con 61,89%. Las explicaciones del rechazo están en disputa: hay quienes culpan a la conducta de la Convención y hay quienes culpan a la desinformación y a la cobertura mediática. El mecanismo es plausible, pero no está demostrado.
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La Convención no produjo una constitución corta (el texto tenía 388 artículos), pero el proyecto fue rechazado con 61,89% el 4 de septiembre de 2022. El proceso siguiente, en 2023, quedó dominado por sectores conservadores, lo que concuerda con el 'retroceso' anticipado.
La Convención se instaló el 4 de julio de 2021, aprobó su reglamento general el 14 de septiembre y las comisiones temáticas empezaron el 18 de octubre: unos tres meses y medio, no los cuatro meses y tres semanas que calcula.
La propuesta constitucional fue rechazada el 4 de septiembre de 2022 (61,89%), pero "anomia", "confusión" y "falta de proyectos" no tienen un criterio objetivo de resolución.
El 37% de Bachelet proviene de la encuesta propia y no es verificable, pero el diagnóstico de fondo coincidía con Cadem de marzo de 2025, donde Matthei, Kast y Kaiser sumaban bastante más que los candidatos de izquierda. En la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 Kast, Kaiser y Matthei sumaron cerca del 50%, frente al 26,85% de Jara.
La Cadem del 24 de marzo de 2025 mostraba a Kast y Kaiser empatados en el tercer lugar, tras Matthei y Tohá, lo que confirma el avance de Kaiser sobre el electorado de Kast en esa fecha. Después Kast se recuperó: obtuvo 23,93% en primera vuelta (Kaiser 13,94%) y ganó la presidencia.
La premisa es correcta: la propuesta elaborada por el Consejo Constitucional, donde el Partido Republicano era la fuerza principal, fue rechazada el 17 de diciembre de 2023 con 55,76% en contra. La idea de que Kast había perdido su rol histórico no se sostuvo: ganó la presidencia en diciembre de 2025.
En la elección chilena de 2025 Kast ganó con una campaña de baja exposición, que se restó de programas de entrevistas y debates, y los candidatos más estridentes de la derecha quedaron atrás. Pero Franco Parisi, con un estilo disruptivo, obtuvo un sorpresivo 19,71%, y la tendencia general es difícil de comprobar.
El proyecto de presupuesto 2025 rondaba los 93.000 millones de dólares, y los ingresos se sobreestimaron: 2025 cerró con un déficit efectivo de 2,8% del PIB frente al 2% previsto. Pero la deuda bruta (41,7% del PIB) seguía bajo los umbrales de alerta, por lo que calificar el gasto de insostenible es materia de debate.
La ley debía recaudar 1,5% del PIB en régimen, previsto para 2028. Hay señales tempranas de bajo rendimiento: el CEP y el FMI estimaban menos (unos 0,5% del PIB), y los ingresos fiscales de 2025 quedaron bajo lo proyectado. El resultado final sigue abierto.
Según el Banco Central, al cierre de 2019 la deuda de los hogares equivalía a casi el 75% de su ingreso disponible, un máximo histórico (75,4% en marzo de 2020). La deuda del gobierno general era de alrededor de un tercio del PIB, baja en comparación internacional.
Chile estuvo entre los países que más gastaron como proporción del PIB según el FMI, sobre todo si se suman los retiros de fondos de pensiones (cerca de 17 puntos del PIB). Pero no fue el que más gastó: el impulso fiscal de 2020 medido por el FMI fue moderado frente a economías desarrolladas. El vínculo con el estallido es una interpretación.