Con el estallido, la ciudadanía declaró impertinente a toda la élite política chilena.
En la CEP posterior al 18-O, la confianza en los partidos cayó a 2%, en el Congreso a 3% y en el gobierno a 5%, y Piñera tuvo 6% de aprobación.
Las candidaturas de los partidos de la transición (Jara por el oficialismo y Matthei por Chile Vamos) quedaron por debajo de la suma de Kast, Parisi y Kaiser. Pero Kast fue diputado desde 2002 y ex-UDI, y llamar 'terminal' a la crisis es una interpretación.
Un diagnóstico se juzga con lo que se sabía en la fecha del video.
Todas las afirmaciones de este video →A ver, es más o menos claro hace un rato ya que, primero, que el mundo político que existía hasta hace poco y que era una estructura muy robusta, muy sólida, no ha tenido episodios, sino que está en una crisis grave, posiblemente terminal. Y, de hecho, los liderazgos en general nuevos, por izquierda y por derecha, surgen extramuros de la transición.
Parte de la tesis recurrente La crisis de legitimidad del sistema político chileno es estructural y persistirá más allá de cada gobierno.
En la CEP posterior al 18-O, la confianza en los partidos cayó a 2%, en el Congreso a 3% y en el gobierno a 5%, y Piñera tuvo 6% de aprobación.
Caracterización interpretativa de la transición, sin un indicador concreto con el que contrastarla.
Es un juicio de valor sobre la respuesta del sistema político al estallido, sin una premisa factual concreta que verificar.
En octubre de 2021 la Convención Constitucional estaba en funciones, y el fin de la transición era una interpretación debatida. Después la propuesta de 2022 y la de 2023 (55,76% En contra) fueron rechazadas, y sigue vigente la Constitución de 1980 reformada.
En la primera vuelta de noviembre de 2021, por primera vez desde 1990, ninguna de las dos coaliciones que dominaron la transición llegó a la segunda vuelta, y Boric ganó el balotaje de diciembre de 2021 por más de 10 puntos.
Es un juicio interpretativo sobre la legitimidad de la clase política, sin un indicador concreto con el que contrastarlo.
Parisi obtuvo 19,7% el 16 de noviembre de 2025, por encima de lo que marcaban las encuestas, y quedó tercero, a unos 4 puntos de Kast. Que perdiera votos por no ser visto como opción de pasar a segunda vuelta es plausible, pero no se ha medido.
Es una caracterización del electorado de centro que no se apoya en datos públicos verificables.
La última Cadem antes de la segunda vuelta estimó que sólo un 37% de los votantes de Parisi se iría con Kast, y una parte relevante votó nulo o blanco, lo que es coherente con un vínculo débil con la derecha. El motivo que se atribuye (que la derecha no comprende su precarización) no se ha medido.
Es una interpretación sobre las preferencias de los votantes de Parisi que no está medida.
Es una interpretación del resultado electoral como forma electoral del estallido; no es contrastable.
Al 30 de octubre de 2026 el PDG sigue existiendo y eligió 14 diputados en noviembre de 2025, después de que su primera bancada (2021) se desintegrara. La nueva bancada ya tuvo tensiones internas (la disputa entre Pamela Jiles y la directiva, y la salida del diputado Cristián Contreras de la bancada en 2026). La predicción, sin plazo, sigue abierta.
Según Libertad y Desarrollo, las candidaturas de izquierda sumadas tuvieron en la primera vuelta de 2025 su peor resultado presidencial desde al menos el retorno a la democracia; la UDD señaló que el 26,85% de Jara fue el peor resultado de un candidato de izquierda desde Allende en 1952.
Kast venció a Jara en la segunda vuelta del 14 de diciembre de 2025 por 58,6% contra 41,4%.