La encuesta CEP no sirve para entender la elección presidencial porque sus datos no discriminan.
Juicio metodológico sobre la utilidad de la encuesta CEP; no se contrastó con los datos de esa medición.
Mayol critica la encuesta CEP ya en 2021, y en la campaña de 2025 convierte la crítica en una tesis general: las encuestas rápidas usan muestras no probabilísticas presentadas como probabilísticas, publican márgenes de error que no existen y pierden información por la alta no respuesta. Las afirmaciones técnicas verificables se califican como correctas o parciales; el resto no es verificable.
Juicio metodológico sobre la utilidad de la encuesta CEP; no se contrastó con los datos de esa medición.
En la primera vuelta de 2017 Beatriz Sánchez obtuvo 20,27%, contra 22,70% de Alejandro Guillier, a 2,4 puntos del balotaje. La cifra de la encuesta CEP previa no se verificó en esta evaluación.
(provisional) No se encontraron, sin búsqueda web disponible, las fichas metodológicas de las encuestadoras para verificar cuáles usan muestras no probabilísticas y cómo las presentan.
(provisional) Afirmación sobre el efecto del verbo de la pregunta en los resultados; no se encontró evidencia experimental que la contraste.
La última encuesta de La Cosa Nostra (12 de noviembre) daba a Jara 33,6%, frente a 29% en Cadem, Criteria y Panel Ciudadano; Jara sacó 26,85%, de modo que la diferencia de LCN fue en la dirección de mayor error. La explicación metodológica propuesta no fue contrastada.
Varias encuestas rápidas usan paneles en línea no probabilísticos, pero en 2025 Cadem presentaba su encuesta telefónica como probabilística, con un margen de error de ±3,7 puntos. Recién en 2026 migró a un panel en línea no probabilístico.
La primacía del procedimiento sobre el tamaño de la muestra es un principio metodológico aceptado: AAPOR recomienda los diseños probabilísticos y advierte sobre los sesgos de las muestras no probabilísticas. La opacidad de cada encuestadora chilena no se pudo verificar caso a caso.
En la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 los votos nulos y blancos sumaron cerca del 3,7% (nulos alrededor de 2,7%), muy por debajo de un 20–25% de no respuesta en las encuestas. Esto respalda que esa no respuesta oculta preferencias reales. En la segunda vuelta subieron a un récord de alrededor de 7%.
AAPOR sostiene que es 'imposible desarrollar márgenes de error muestral estadísticamente válidos' en encuestas no probabilísticas, y que los intervalos que a veces publican no deben leerse como márgenes de error.
Afirmación general sobre los fundamentos matemáticos de las metodologías de encuestas; no hay un criterio externo único con el que evaluarla.
El cálculo de 8.000 cuestionarios para lograr 1.000 casos con asignación al azar es una estimación propia de Mayol; la tasa de respuesta real varía según la encuestadora y el método.
Es una objeción general a cómo algunas encuestadoras modelan a los nuevos votantes obligados; no hay datos publicados a la fecha del video para contrastarla.
Es una hipótesis sobre la población que queda fuera de las muestras de las encuestas; no hay datos que permitan comprobarla directamente.