La veda de encuestas de dos semanas hace votar a ciegas a la ciudadanía común, mientras quienes están en el circuito político siguen informados.
La ley prohíbe publicar encuestas los 15 días previos a una elección, y analistas como Pepe Auth la critican por dejar a los votantes sin información. Pero no hay evidencia sistemática de la asimetría de información que se describe.