Según La Cosa Nostra de septiembre de 2024, la derecha y la centroderecha suman 43% de las preferencias (26% y 17%) y la izquierda y la centroizquierda 38% (14% y 24%): la izquierda dura quedó reducida a 14%.
En la elección de consejeros de mayo de 2023, Unidad para Chile obtuvo 27,73% (frente al 24,83% que la misma fuente asigna a la izquierda en 2021) y Todo por Chile 8,68%. Pero la comparación es engañosa, porque el PS pasó de la lista de centroizquierda en 2021 a Unidad para Chile en 2023, de modo que el "crecimiento de la izquierda" se explica en parte por cambios de composición.
El techo de la izquierda que describe se confirmó después: en la primera vuelta de 2025 Jeannette Jara, candidata única del oficialismo, obtuvo 26,85%, y en la segunda vuelta 41,83% frente a Kast.
En la Cadem de febrero de 2025, Kaiser (13%) y Bachelet (12%) estaban prácticamente empatados en primera vuelta, y ningún nombre de izquierda superaba ese nivel. En diciembre de 2025 la izquierda perdió la segunda vuelta por 41,83% contra 58,17%.
En la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025 la suma de Jara (26,85%), Enríquez-Ominami (1,19%) y Artés (0,66%) fue de alrededor de 28,7%, prácticamente la cifra que Mayol calificó de imposible y muy por debajo del 38% del Apruebo.
En el plebiscito del 4 de septiembre de 2022 el Apruebo obtuvo 38,11%. Más tarde, en la primera vuelta de 2025, los candidatos de izquierda sumaron menos (alrededor de 28,7%).
No se encontró una evaluación independiente que ordene a las encuestadoras chilenas por precisión. Después del video su desempeño fue dispar: fue la más cercana en la primaria oficialista de junio de 2025 (Jara 52%, frente a 60,16% real), pero en la primera vuelta de noviembre de 2025 tuvo el mayor error con Parisi (5,5%, frente a 19,71%).
No se encontraron auditorías públicas ni denuncias documentadas que permitan medir qué proporción de entrevistas falsas tienen las encuestadoras chilenas.
Es una tesis sociológica sobre qué tipo de escándalo erosiona más la legitimidad. No se encontraron datos que comparen el efecto de la dimensión empresarial y la política del caso sobre la confianza pública.
No se encontró publicada esa serie. Las cifras tampoco cuadran con las que el propio Mayol dio en agosto de 2025 (video Nfk1irftCEk), cuando habló de 85% de «abuso» después del estallido.
Cadem marcaba 32% de aprobación de Boric a mediados de septiembre de 2024, sin cambios respecto de la semana anterior, dentro del rango estable cercano a 30% que mantuvo durante buena parte de su gobierno.
La encuesta CEP posterior al estallido, con terreno entre fines de noviembre de 2019 y comienzos de enero de 2020, dio a Piñera 6% de aprobación y 82% de desaprobación. Cadem lo midió en 13% a mediados de diciembre de 2019.
Mayol planteó esa tesis en Enade 2011 y en su libro «El derrumbe del modelo» (2012), criticado entonces por falta de rigor. Tras el estallido de octubre de 2019, varios analistas lo releyeron como una anticipación. Las anécdotas con Marcela Cubillos y Jorge Burgos no se pudieron verificar.
Un bono de $40.000 se pagó en marzo de 2009, durante el primer gobierno de Bachelet, y en 2014 se hizo permanente como Aporte Familiar Permanente (Ley 20.743), el primer proyecto del segundo gobierno de Bachelet. La sigla «HL1» de la transcripción no se pudo interpretar con seguridad.