La encuesta CEP no sirve para entender la elección presidencial porque sus datos no discriminan.
Juicio metodológico sobre la utilidad de la encuesta CEP; no se contrastó con los datos de esa medición.
Muchas encuestas rápidas usan paneles en línea o cuotas, que no permiten calcular un margen de error formal. Pero hasta marzo de 2026 Cadem usaba un diseño declarado probabilístico, con marcación aleatoria de más de 18 millones de números, aunque con tasas de respuesta cercanas al 10%. En marzo de 2026 Cadem pasó a un panel en línea no probabilístico.
Un diagnóstico se juzga con lo que se sabía en la fecha del video.
Todas las afirmaciones de este video →todos los que trabajamos con esto, estamos trabajando, vienen en el límite porque estamos trabajando con muestras no probabilísticas.
Parte de la tesis recurrente Las encuestas electorales chilenas son metodológicamente débiles: no son probabilísticas y su margen de error es ficticio.
Juicio metodológico sobre la utilidad de la encuesta CEP; no se contrastó con los datos de esa medición.
En la primera vuelta de 2017 Beatriz Sánchez obtuvo 20,27%, contra 22,70% de Alejandro Guillier, a 2,4 puntos del balotaje. La cifra de la encuesta CEP previa no se verificó en esta evaluación.
No se encontraron auditorías públicas ni denuncias documentadas que permitan medir qué proporción de entrevistas falsas tienen las encuestadoras chilenas.
Cadem usaba preguntas espontáneas y en junio de 2025 mostró a Kast superando a Matthei. Pero los resultados posteriores no indican que las encuestas lo inflaran: Cadem lo daba con 20% a fines de octubre y Kast obtuvo 23,93% en la primera vuelta, muy por delante de Matthei (12,47%).
(provisional) No se encontraron, sin búsqueda web disponible, las fichas metodológicas de las encuestadoras para verificar cuáles usan muestras no probabilísticas y cómo las presentan.
(provisional) Afirmación sobre el efecto del verbo de la pregunta en los resultados; no se encontró evidencia experimental que la contraste.
11 afirmaciones en «Kaiser y Matthei empatados; Kast detrás» →
La medición contradecía a las demás encuestas: la Cadem del 26 de octubre daba a Kast 20%, Kaiser 14% y Matthei 13%. En la elección del 16 de noviembre Kast obtuvo 23,93%, unos diez puntos más que Kaiser (13,94%) y Matthei (12,47%). El 17 de noviembre Mayol reconoció un problema en el marco muestral.
Kast obtuvo 23,93% en la primera vuelta, más que el 20% que le daba la última Cadem de octubre, y pasó a segunda vuelta. Matthei quedó quinta con 12,47%.
Parisi quedó tercero con 19,71%, casi seis puntos sobre Kaiser (13,94%) y siete sobre Matthei (12,47%), y ganó en cuatro regiones. Después de la elección Mayol admitió que su encuesta subestimó a Parisi.
Cadem registró seis semanas seguidas de caída de Kast hasta fines de septiembre, y a fines de octubre lo daba en 20%, con Kaiser subiendo de 9% a 14%. Las cifras son coherentes con un traspaso de votos de Kast a Kaiser, pero no hay datos de flujos que lo prueben, y Kast terminó con 23,93%.
El ranking que publicó LCN a fines de octubre de 2025 la ubica primera (2,8 puntos de desviación promedio), seguida de Cadem (4,4) y Black & White, con Criteria al final. La Asociación de Investigadores de Mercado cuestionó el método. Semanas después, la última LCN antes de la veda falló en el orden de Kast, Kaiser, Matthei y Parisi.
En la primaria votaron 1.419.030 personas. Mayol reconoce en el mismo video que la predicción de ganador de esa primaria no funcionó: en mayo, LCN daba ganadora a Tohá, y ganó Jara con 60%.
La evidencia posterior apunta en contra: Parisi triplicó su votación de 2021 y llegó a 19,71%, muy por encima de las encuestas, y Panel Ciudadano UDD sostuvo que cerca de ocho de cada diez votantes nuevos obligados apoyaban a la oposición. No hay estudios publicados con datos individuales que lo zanjen.
Kast ganó la segunda vuelta con 58,17% en una campaña centrada en seguridad y migración. Es coherente con la tesis, pero no hay mediciones que aíslen el efecto del clima temático sobre su votación.