En lugar de la veda, toda encuesta electoral debería entregar al Estado su base de datos y su metodología completas al publicar, para que queden públicas y puedan ser escrutadas.
En diciembre de 2025 el senador Karim Bianchi presentó un proyecto que obliga a depositar en el Servel, 48 horas antes de publicar, un informe de integridad metodológica, con multas y suspensión de publicaciones. Va en la línea de la propuesta, pero no exige publicar las bases de datos, y no consta que haya avanzado.
que cada encuesta se vea la obligación cuando va a publicar y tenga que dedicar un día a entregar todo en el ministerio con toda la base de datos, con todas las cosas, para que sean y quedan públicas
(provisional) El mecanismo del voto útil es conocido en la literatura electoral, pero no se encontró evidencia específica sobre los umbrales de distancia que propone para Chile.
(provisional) No se encontró ninguna iniciativa legal o institucional para un ranking público oficial de precisión de las encuestas. La propuesta no tiene un seguimiento verificable.
El efecto 'carro ganador' tiene evidencia mixta en la literatura. Kast pasó a segunda vuelta con 23,9% (segundo, detrás de Jara) y luego ganó con 58,61%, pero no hay evidencia que atribuya su resistencia a su imagen de ganador.
Se apoya en una investigación propia de Mayol que no es pública. Que existan formas de voto estratégico distintas del voto al ganador es plausible, pero no se verificó con una fuente.
La premisa es correcta: a noviembre de 2025 la principal regla chilena sobre encuestas electorales era la prohibición de publicarlas en los días previos a la elección (artículo 37 de la Ley 18.700). Por eso, tras la primera vuelta, se presentaron proyectos para regular su metodología y fiscalización.
No se adoptó. Los proyectos de 2025-2026 proponen depósito previo ante el Servel, sanciones y cambios a la veda, no una publicación simultánea de todas las encuestas.
Muchas encuestas rápidas usan paneles en línea o cuotas, que no permiten calcular un margen de error formal. Pero hasta marzo de 2026 Cadem usaba un diseño declarado probabilístico, con marcación aleatoria de más de 18 millones de números, aunque con tasas de respuesta cercanas al 10%. En marzo de 2026 Cadem pasó a un panel en línea no probabilístico.
La medición contradecía a las demás encuestas: la Cadem del 26 de octubre daba a Kast 20%, Kaiser 14% y Matthei 13%. En la elección del 16 de noviembre Kast obtuvo 23,93%, unos diez puntos más que Kaiser (13,94%) y Matthei (12,47%). El 17 de noviembre Mayol reconoció un problema en el marco muestral.
Kast obtuvo 23,93% en la primera vuelta, más que el 20% que le daba la última Cadem de octubre, y pasó a segunda vuelta. Matthei quedó quinta con 12,47%.
Parisi quedó tercero con 19,71%, casi seis puntos sobre Kaiser (13,94%) y siete sobre Matthei (12,47%), y ganó en cuatro regiones. Después de la elección Mayol admitió que su encuesta subestimó a Parisi.
Cadem registró seis semanas seguidas de caída de Kast hasta fines de septiembre, y a fines de octubre lo daba en 20%, con Kaiser subiendo de 9% a 14%. Las cifras son coherentes con un traspaso de votos de Kast a Kaiser, pero no hay datos de flujos que lo prueben, y Kast terminó con 23,93%.
El ranking que publicó LCN a fines de octubre de 2025 la ubica primera (2,8 puntos de desviación promedio), seguida de Cadem (4,4) y Black & White, con Criteria al final. La Asociación de Investigadores de Mercado cuestionó el método. Semanas después, la última LCN antes de la veda falló en el orden de Kast, Kaiser, Matthei y Parisi.
En la primaria votaron 1.419.030 personas. Mayol reconoce en el mismo video que la predicción de ganador de esa primaria no funcionó: en mayo, LCN daba ganadora a Tohá, y ganó Jara con 60%.
La evidencia posterior apunta en contra: Parisi triplicó su votación de 2021 y llegó a 19,71%, muy por encima de las encuestas, y Panel Ciudadano UDD sostuvo que cerca de ocho de cada diez votantes nuevos obligados apoyaban a la oposición. No hay estudios publicados con datos individuales que lo zanjen.