La literatura especializada (Cas Mudde) describe a la derecha radical populista como procedimentalmente democrática pero contraria a la democracia liberal (derechos de minorías, Estado de derecho). El "todas" generaliza, pero el diagnóstico coincide con el consenso académico.
La premisa factual es cierta: Milei se define a sí mismo como 'anarcocapitalista en la teoría' y 'liberal-libertario'. Calificarlo de enemigo del liberalismo es un juicio conceptual que no se evalúa.
La caracterización de las ultraderechas como no liberales en lo político coincide con la literatura (Mudde). Que la derecha histórica chilena se mantuviera dentro del liberalismo político es discutible, dado su respaldo a la dictadura de 1973-1990.
José Antonio Kast, uno de los tres candidatos de derecha, ganó la segunda vuelta del 14 de diciembre de 2025 con cerca del 58% frente a Jeannette Jara.
Jara perdió el balotaje con 41,8%, por debajo del umbral de 45% que Mayol fijó para quedar fuera del futuro del sector. En 2026 sigue activa en la oposición y en el PC; si queda fuera de la carrera presidencial sólo se sabrá de cara a 2029.
Juicio sobre la estrategia de campaña de Matthei; que estuviera captando votos de centroizquierda no es verificable con datos públicos. Matthei terminó quinta con 12,5% en la primera vuelta.
(provisional) El mecanismo del voto útil es conocido en la literatura electoral, pero no se encontró evidencia específica sobre los umbrales de distancia que propone para Chile.
Varias encuestas rápidas usan paneles en línea no probabilísticos, pero en 2025 Cadem presentaba su encuesta telefónica como probabilística, con un margen de error de ±3,7 puntos. Recién en 2026 migró a un panel en línea no probabilístico.
Kast sí cayó en las encuestas: lideraba Cadem en agosto de 2025 con 28,1% y en octubre bajó a 23% frente al 28% de Jara. Que la causa fuera sumar figuras de Chile Vamos no está demostrado, y Kast terminó ganando la elección.