Lo de Javier Milei no es liberalismo sino anarquismo, un enemigo indudable del liberalismo, que es la teoría del cambio gradual.
La premisa factual es cierta: Milei se define a sí mismo como 'anarcocapitalista en la teoría' y 'liberal-libertario'. Calificarlo de enemigo del liberalismo es un juicio conceptual que no se evalúa.